Contador Web

20 de junio de 2011

te quiero

Te echo de menos. Me da cierto reparo decirlo cuando me has tratado así. Por eso lo escribo...


Te echo de menos.

Nunca pretendí ir contigo más allá de las fronteras de la amistad. Aunque, ahora que lo pienso, algo de carne húmeda dentro de los dominios fraternales hubiera sido el no va más. Pero bueno, siempre me dejaste muy claro que eso no sería jamás así. Y estaba muy satisfecha con lo que teníamos.



Durante meses tuviste abierta para mí la puerta de lo nuevo, de lo diferente. Salí de mi vida oscura y de mi mirar para adentro. Eso no lo olvidaré jamás, y jamás dejaré de estarte agradecida. Llegué a pensar cómo obrarías tú antes de dar ningún paso. Llegué a tenerte como referente cada minuto de mis días nuevos.


Pero ahora las cosas no están así.


Me pregunto si tengo derecho a esperar que, al mirar a mi alrededor, estés tú ahí.


Supongo que no.


Sin embargo sí creo que, en aras a lo vivido, me merezco una tarde de calidad por lo menos cada trimestre. Ya sé que suena amargo, pero tú me conoces y sabes que no me gusta andar rodeando los conceptos antes de decir las palabras.


Por otro lado, y echando mano de mi autoestima deficiente, te diré que creo que yo también te dí algunas cosas. No sé si buenas, malas, o mediocres. Me gustaría que algún día me dijeras qué te aporté yo a tí, si es que te aporté algo digno de no olvidar.


La etapa de llorar por este asunto ha pasado. Pero cuando se acaban las dudas, los pañuelos se guardan en lo más profundo de los cajones. No sé si me explico.


Francamente. Creo que no es justo.

¿Qué hacemos ahora? O no hacemos nada.

1 comentario:

Powered By Blogger